El costo del empleo formal asfixia la productividad de las empresas
En el taller de metalúrgica en San Lorenzo, un operario llamado Marcos sostiene el mismo puesto desde hace once años. Su salario cubre la canasta básica, pero no alcanza para la capacitación de su hijo de diecisiete ni para un crédito hipotecario. La empresa opera con márgenes estrechos porque el costo total de cada trabajador formal supera en más de la mitad el salario de bolsillo y evita ampliar la planta.